SAMUEL

...LOS LIBROS DE SAMUEL Te di rey en mi furor, y te lo quité en mi ira. (Oseas 13:11) Los libros de 1 y 2 de Samuel nos dan el origen del reino. Los dos libros de Samuel fueron clasificados como una sola obra en el canon judío. Ellos constituyen los dos primeros de cuatro libros de los Reyes en la Vulgata Latina. ESCRITOR: El nombre de Samuel es identificado con estos primeros dos libros históricos, no porque él fuera el autor sino a causa de que su historia ocurre primero, y es muy sobresaliente. Él ungió como rey a Saúl y a David. Samuel es considerado como el autor hasta el capítulo 25 del primer libro de Samuel 55 (su muerte). Natán y Gad completaron la obra (1 Cr. 29:29). DISTINTIVOS: 1. Los comienzos del reino 2. La historia de Ana 3. La historia del pequeño Samuel 4. La historia de David y Goliat 5. La amistad entre David y Jonatán 6. La visita de Saúl a la adivina de Endor 7. El pacto de Dios con David en 2 Sam.7 8. El gran pecado de David - Betsabé 9. El hijo rebelde de David - Absalón TEMA: La oración - El primer libro de Samuel principia con oración; El segundo libro de Samuel termina con oración. El Reino -El cambio de gobierno de una teocracia a un reino; El pacto de Dios con David. El Profeta - Inicio del oficio de profeta, el que ahora es mensajero de Dios en lugar del sacerdote. VERSÍCULO CLAVE: I Samuel 10:25 OBSERVACIONES: Hay un contraste notable entre los personajes en el libro de los Jueces y en los dos libros de Samuel. Los hombres en Jueces parecen ser ordinarios y comunes, mientras aquí los personajes son sobresalientes y fuera de lo común. Hay 6 personajes que sobresalen en el primer libro de Samuel. Son: Ana, Elí, Samuel, Saúl, Jonatán y David. El primer libro de Samuel es un libro transitivo de la época de los jueces al reino. Hasta cierto punto el reino simboliza el venidero reino milenial. Hay ciertas profundas lecciones globales para nosotros en el establecimiento del reino. El mundo necesita: 1. Un rey con poder, uno que ejerce su poder con rectitud; 2. Un rey que dependerá completamente de Dios y uno a quien se puede confiar con poder; 3. Un rey que está en total obediencia a Dios. 

Capítulo 11 - Saúl empezó bien, ganando una victoria sobre los amonitas en Jabes de Galaad. Todo Israel aceptó a Saúl como rey (v. 15). Capítlo 12 - Samuel transfiere toda autoridad a Saúl y entrega su informe como juez sobre Israel. El versículo 3 es la autobiografía de Samuel - él era un hombre admirable. Aunque Saúl fue el elegido de Israel (v.13), Dios todavía bendeciría si el pueblo obedeciera (v.14). El pueblo comienza a ver y a reconocer su error (v. 19). El v. 22 es la revelación de la maravillosa gracia de Dios. 

Capítulo 11

David se acuesta con Betsabé y ella concibe - Entonces David hace los preparativos para que Urías, marido de ella, muera en batalla.

1 Y aconteció al año siguiente, en el tiempo en que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y a sus siervos con él y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas y sitiaron a Rabá, pero David se quedó en Jerusalén.

2 Y acaeció que, levantándose David de su lecho al caer la tarde, se paseaba por el terrado de la casa real, cuandovio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa.

3 Y envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, esposa de Urías, el heteo.

4 Y envió David mensajeros y la tomó; y vino a él y él seacostó con ella. Luego ella se purificó de su impureza y volvió a su casa.

5 Y concibió la mujer y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta.

6 Entonces David envió a decir a Joab: Envíame a Urías, el heteo. Y Joab envió a Urías a David.

7 Y cuando Urías vino a él, David le preguntó por la salud de Joab, y por la salud del pueblo y por el estado de la guerra.

8 Después dijo David a Urías: Desciende a tu casa y lava tus pies. Y saliendo Urías de casa del rey, le fue enviado presente de la mesa real.

9 Pero Urías durmió a la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su señor, y no descendió a su casa.

10 E hicieron saber esto a David, diciendo: Urías no ha descendido a su casa. Y dijo David a Urías: ¿No has venido de camino? ¿Por qué, pues, no descendiste a tu casa?

11 Y Urías respondió a David: El arca, e Israel y Judá están bajo tiendas; y mi señor Joab y los siervos de mi señor, a campo abierto; ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y dormir con mi mujer? Por vida tuya y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa.

12 Y David dijo a Urías: Quédate aquí aún hoy, y mañana te despediré. Y se quedó Urías en Jerusalén aquel día y el siguiente.

13 Y David lo convidó a comer y a beber con él hasta embriagarlo. Y él salió por la tarde a dormir en su cama con los siervos de su señor, pero no descendió a su casa.

14 Y aconteció a la mañana siguiente que David escribió una carta a Joab, la cual envió por mano de Urías.

15 Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera.

16 Y sucedió que cuando Joab sitió la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes.

17 Y los hombres de la ciudad salieron y pelearon contra Joab, y cayeron algunos del pueblo de los siervos de David; y murió también Urías, el heteo.

18 Entonces envió Joab e hizo saber a David todos los asuntos de la guerra.

19 Y mandó al mensajero, diciendo: Cuando acabes de contar al rey todos los asuntos de la guerra,

20 si el rey comienza a enojarse y te dice: ¿Por qué os acercasteis tanto a la ciudad para combatir? ¿No sabíais lo que suelen arrojar desde lo alto del muro?

21 ¿Quién hirió a Abimelec hijo de Jerobaal? ¿No echó una mujer del muro un pedazo de una rueda de molino, y murió en Tebes? ¿Por qué os acercasteis tanto al muro? Entonces tú le dirás: También tu siervo Urías, el heteo, ha muerto.

22 Y fue el mensajero y, al llegar, contó a David todo lo que Joab le había enviado a decir.

23 Y dijo el mensajero a David: Prevalecieron contra nosotros los hombres que salieron al campo contra nosotros, bien que nosotros los hicimos retroceder hasta la entrada de la puerta;

24 pero los flecheros tiraron contra tus siervos desde el muro, y murieron algunos de los siervos del rey; y también murió tu siervo Urías, el heteo.

25 Y David dijo al mensajero: Dirás así a Joab: No tengas pesar por esto, porque la espada consume tanto a uno como al otro; refuerza tu ataque contra la ciudad, hasta que la rindas. Y tú aliéntale.

26 Y al oír la esposa de Urías que su marido, Urías, había muerto, hizo duelo por su marido.

27 Y pasado el luto, envió David y la trajo a su casa; y fue ella su esposa y le dio a luz un hijo. Pero esto que David había hecho fue malo ante los ojos de Jehová.

Segundo libro deSamuel

Capítulo 12

Natán narra a David la parábola de la corderita - Jehová dio muchas esposas a David, que llega a ser maldecido por haber tomado a Betsabé - David ayuna y ora por su hijo, pero Jehová se lleva al niño - Nace Salomón - David conquista la ciudad real de los amonitas.

1 Y Jehová envió a Natán ante David; y fue a él y le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico y el otro pobre.

2 El rico tenía numerosas ovejas y vacas,

3 pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado, y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija.

4 Y vino uno de camino al hombre rico, y este no quiso tomar de sus ovejas ni de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la corderita de aquel hombre pobre y la guisó para aquel que había venido a él.

5 Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre y dijo a Natán: ¡Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte!

6 Y él debe pagar cuatro veces por la corderita, porque hizo tal cosa y no tuvo misericordia.

7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Yo te ungí rey sobre Israel, y te libré de manos de Saúl,

8 y te di la casa de tu señor y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y como si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.

9 ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías, el heteo,heriste a espada, y tomaste por esposa a su esposa, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.

10 Por lo cual ahora la espada no se apartará jamás de tu casa, por cuanto me menospreciaste y tomaste la esposa de Urías, el heteo, para que fuese tu esposa.

11 Así ha dicho Jehová: He aquí, yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus esposas delante de tus ojos y las daré a tu prójimo, el que yacerá con tus esposas a la vista del sol.

12 Porque tú lo hiciste en secreto, pero yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol.

13 Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás.

14 Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá.

15 Y Natán se volvió a su casa. Y Jehová hirió al niño que la esposa de Urías había dado a luz a David, y enfermó gravemente.

16 Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunóDavid, y entró y pasó la noche acostado en tierra.

17 Y se levantaron los ancianos de su casa y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; pero él no quiso, ni comió con ellos pan.

18 Y aconteció que al séptimo día murió el niño; y los siervos de David temían hacerle saber que el niño había muerto, pues se decían: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto?

19 Pero David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto.

20 Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó, y se ungió, y cambió sus ropas, y entró en la casa de Jehová y adoró. Y después vino a su casa y pidió, y le pusieron pan, y comió.

21 Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te levantaste y comiste pan.

22 Y él respondió: Mientras el niño aún vivía, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tengacompasión de mí, y viva el niño?

23 Pero ahora que ya ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy hacia él, pero él no volverá a mí.

24 Y consoló David a Betsabé, su esposa, y llegándose a ella, se acostó con ella; y ella le dio a luz un hijo, y llamó su nombre Salomón, al cual amó Jehová,

25 y envió un mensaje por medio del profeta Natán que le pusiesen por nombre Jedidías, a causa de Jehová.

26 Y Joab peleaba contra Rabá, de los hijos de Amón, y tomó la ciudad real.

27 Entonces envió Joab mensajeros a David, diciendo: Yo he peleado contra Rabá y he tomado la ciudad de las aguas.

28 Reúne, pues, ahora al pueblo que queda, y acampa contra la ciudad y tómala, no sea que tome yo la ciudad y sea llamada por mi nombre.

29 Y David reunió a todo el pueblo, y fue contra Rabá, y combatió contra ella y la tomó.

30 Y quitó la corona de la cabeza de su rey, la cual pesaba un talento de oro y tenía piedras preciosas; y fue puesta sobre la cabeza de David. Y este sacó un gran botín de la ciudad.

31 Y sacó además a la gente que estaba en ella, y a todos los puso a trabajar con sierras, y con trillos de hierro y con hachas de hierro; y también los hizo trabajar en los hornos de ladrillos; y lo mismo hizo con todas las ciudades de los hijos de Amón. Y volvió David con todo el pueblo a Jerusalén.


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